Cuando una bomba de agua empieza a fallar, uno de los primeros síntomas que solemos ver en el taller es que la moto o el quad alcanza su temperatura de funcionamiento mucho más rápido de lo normal. En algunos casos, la temperatura sigue subiendo hasta provocar un sobrecalentamiento.
Otra señal muy clara es el estado del aceite. Cuando el retén interior de la bomba deja pasar refrigerante hacia el motor, el aceite adquiere un color blanquecino y una textura parecida a la mayonesa. También puede ocurrir lo contrario: al abrir el radiador, siempre con el motor completamente frío, podemos encontrar restos de aceite en el refrigerante.
La propia bomba de agua dispone de un pequeño orificio de drenaje, conocido habitualmente como orificio testigo o chivato. Este orificio sirve precisamente para avisarnos de que alguno de los retenes está fallando. Si aparece agua, refrigerante o aceite por esa zona, es una señal de avería.
Este orificio nunca debe taparse. Al bloquearlo, la fuga deja de ser visible, pero el problema continúa y el líquido puede terminar pasando hacia el interior del motor, provocando una avería mucho más grave.
¿Se puede cambiar solamente el retén?
En muchos modelos, al desmontar la tapa es posible cambiar desde el exterior el retén mecánico de la bomba de agua. Sin embargo, el retén interior, que es el encargado de impedir que el aceite del motor llegue hasta la bomba, no suele poder sustituirse correctamente sin desmontar el conjunto completo.
Antes de cambiar solamente el retén exterior hay que comprobar cuidadosamente el estado del eje y del rodamiento. Si el eje tiene holgura, está marcado o presenta desgaste en la zona donde trabaja el retén, sustituir únicamente el retén no solucionará la avería. Puede dejar de perder durante un tiempo, pero la fuga volverá a aparecer.
Lo mismo ocurre cuando el rodamiento tiene juego. La holgura hace que el eje no gire perfectamente centrado y termina dañando rápidamente el retén nuevo.
Reparación parcial o reparación completa
Una reparación parcial puede ser válida cuando el eje está en perfecto estado, no existe holgura y la avería está localizada exclusivamente en el retén exterior.
Cuando encontramos holgura, desgaste en el eje, daños en el rodamiento, pérdida de aceite o mezcla de aceite y refrigerante, la solución correcta es realizar una reparación completa de la bomba de agua.
En estos casos recomendamos sustituir:
- El retén mecánico del refrigerante.
- El retén interior del aceite.
- El rodamiento.
- Las juntas necesarias.
- El eje, cuando esté marcado o desgastado.
Disponemos de kits completos de reparación de bomba de agua, con los componentes necesarios para realizar el trabajo correctamente, y también de ejes sueltos para aquellos modelos en los que el resto de las piezas se encuentran en buen estado.
Además, para mejorar el sistema de refrigeración, contamos con electroventiladores y productos específicos que ayudan a reducir la temperatura del refrigerante. Estos productos pueden mejorar el funcionamiento del circuito, aunque nunca deben utilizarse para ocultar una bomba de agua averiada.
La experiencia nos ha demostrado que cambiar solamente el retén sin revisar el eje y la holgura suele acabar en una segunda reparación. Antes de montar piezas nuevas, hay que comprobar siempre el conjunto completo.