Mi moto de enduro no arranca: 10 causas y qué revisar antes de llevarla al taller

Que una moto de enduro no arranque puede deberse a algo tan sencillo como una batería descargada o una bujía en mal estado, pero también puede esconder problemas de alimentación de combustible, carburación, inyección, encendido o falta de compresión.

Antes de empezar a desmontar piezas, lo más importante es observar qué hace exactamente la moto al intentar arrancarla. No es lo mismo que no haga absolutamente nada al pulsar el botón, que el motor de arranque gire pero la moto no llegue a arrancar, o que arranque perfectamente en frío y falle cuando está caliente.

En esta guía de Moremoto Racing vamos a repasar paso a paso las causas más frecuentes por las que una moto de enduro 2T o 4T puede no arrancar, qué comprobaciones puedes realizar y qué componentes conviene revisar antes de sustituir piezas innecesariamente.

Veremos problemas relacionados con batería, fusibles, relé y motor de arranque, bujía y chispa, gasolina, carburador o sistema de inyección, filtros, sensores y pérdida de compresión. También explicaremos algunos síntomas habituales que pueden ayudarte a localizar más rápidamente el origen de la avería.

Esta guía es aplicable de forma general a motos de enduro KTM, Husqvarna, GASGAS, Sherco, Beta, Rieju, Yamaha, Honda y otras marcas, aunque cada modelo puede tener particularidades en su sistema de alimentación o encendido.

Mi moto de enduro no arranca: empieza siempre por lo más sencillo

Cuando una moto de enduro no arranca, es muy fácil pensar inmediatamente en una avería importante de pistón, cilindro, válvulas o encendido. Sin embargo, antes de abrir el motor debemos ir paso a paso y descartar primero las causas más sencillas.

Muchas veces el problema está en algo mucho más simple de lo que parece.

1. ¿Tiene gasolina?

Aunque parezca una tontería, es lo primero que debemos comprobar.

Si dejamos la moto funcionando correctamente la última vez que la utilizamos y ahora no arranca, abre el depósito y comprueba físicamente que hay gasolina.

No debemos fiarnos únicamente de lo que recordamos haber repostado.

En motos con grifo de gasolina, podemos colocarlo temporalmente en posición RESERVA. De esta forma permitimos que entre gasolina desde la zona más baja del depósito y descartamos que simplemente haya quedado el nivel por debajo de la toma principal.

También conviene comprobar que el grifo está abierto y que la gasolina realmente llega hasta el carburador.

2. Comprobar que el carburador tiene gasolina

Si hay gasolina en el depósito pero la moto sigue sin arrancar, el siguiente paso es asegurarnos de que la cuba del carburador está llena.

La forma más limpia de comprobarlo es abrir ligeramente el tornillo de vaciado de la cuba y verificar que sale gasolina por el tubo de drenaje.

Si no sale gasolina, ya tenemos una pista importante.

El problema puede estar en:

  • Grifo de gasolina cerrado o averiado.
  • Tubo de gasolina obstruido.
  • Filtro de gasolina sucio.
  • Suciedad en la entrada del carburador.
  • Aguja o flotador bloqueados.
  • Respiradero del depósito obstruido.
  • Tapón del depósito que no permite entrar aire.

Un problema en el respiradero del depósito puede parecer una avería de carburación: la gasolina deja de bajar correctamente porque se genera vacío dentro del depósito.

En algunas motos de campo también se ha utilizado tradicionalmente inclinar la moto hasta que salga gasolina por los sobrantes del carburador para comprobar que la cuba recibe combustible. Si se realiza esta comprobación, debe hacerse siempre con el motor frío, en una zona ventilada y lejos de cualquier fuente de ignición.

3. Sacar la bujía y comprobar la chispa

Si sabemos que tenemos gasolina, pasamos al sistema de encendido.

Sacamos la bujía, la conectamos de nuevo a la pipa y apoyamos la parte metálica de la bujía contra la culata o una buena masa del motor.

Accionamos el arranque y observamos si aparece chispa entre los electrodos.

Pero aquí hay algo importante:

Que una bujía dé chispa fuera del motor no significa necesariamente que esté funcionando correctamente.

Una bujía puede estar comunicada, deteriorada o fallar cuando trabaja dentro del cilindro sometida a presión.

Por eso, si tenemos dudas, una de las pruebas más rápidas y económicas es colocar directamente una bujía nueva de la referencia correcta.

Antes de empezar a desmontar componentes mucho más caros, una bujía nueva puede ahorrarnos bastante tiempo de diagnóstico.

4. ¿Y si con una bujía nueva tampoco arranca?

Entonces debemos comprobar que el problema no esté en la pipa de la bujía.

La pipa puede deteriorarse internamente, tener demasiada resistencia o no realizar correctamente el contacto con el cable de alta.

Podemos desenroscar la pipa del cable de alta y revisar que la punta del cable se encuentre en buenas condiciones y haga buen contacto.

En diagnóstico de taller también puede comprobarse el sistema de alta tensión mediante un comprobador de chispa adecuado.

No recomendamos provocar deliberadamente arcos con el cable de alta junto al motor si existe gasolina derramada o vapores de combustible.

Si tenemos una chispa fuerte y constante, podemos continuar buscando la avería en otra dirección.

5. Mira cómo ha salido la bujía

La propia bujía nos proporciona información muy importante.

La bujía sale completamente seca

Si después de varios intentos de arranque la bujía continúa seca, probablemente el combustible no está llegando correctamente al cilindro.

Tenemos que volver a revisar:

  • Gasolina en el depósito.
  • Grifo.
  • Tubos.
  • Respiradero del depósito.
  • Carburador.
  • Chiclé de baja.
  • Flotador y aguja.
  • Admisión.

En una moto carburada, una pequeña cantidad de combustible introducida directamente por el alojamiento de la bujía puede utilizarse como prueba de diagnóstico para comprobar si el motor intenta arrancar.

Hay que utilizar una cantidad mínima y hacerlo únicamente con el motor frío.

Si el motor hace intención de arrancar durante unos segundos después de esta prueba, tenemos una pista muy clara de que el problema está relacionado con la alimentación de combustible o el carburador.

La bujía sale mojada

Si la bujía está empapada en gasolina significa que combustible sí está entrando al cilindro.

En ese caso debemos prestar más atención a:

  • Bujía defectuosa.
  • Exceso de gasolina.
  • Motor ahogado.
  • Pipa de bujía.
  • Cable de alta.
  • Bobina.
  • Encendido.
  • Calidad de la chispa.
  • Compresión
  • Aguja de corte del carburador en mal estado.

6. Tengo gasolina y tengo chispa, pero la moto sigue sin arrancar

Este es el momento en el que debemos evitar empezar a cambiar piezas al azar.

Una moto necesita básicamente tres cosas para arrancar:

combustible + chispa en el momento correcto + compresión.

Podemos tener una chispa visible fuera del cilindro y que, sin embargo, sea demasiado débil para encender correctamente la mezcla cuando la bujía está trabajando bajo compresión.

También podemos tener chispa pero que esta se produzca en un momento incorrecto debido a un problema en el encendido.

Si ya hemos comprobado alimentación y encendido básico, tenemos que empezar a valorar otras posibilidades:

  • Pérdida de compresión.
  • Pistón o segmentos desgastados.
  • Pistón dañado.
  • Cilindro deteriorado.
  • Retenes de cigüeñal.
  • Láminas de admisión en mal estado.
  • Chaveta del volante magnético dañada.
  • Problema de encendido.
  • En motos 4T, reglaje de válvulas incorrecto.
  • Distribución fuera de punto.

Aquí ya entramos en un nivel diferente de diagnóstico.

Antes de abrir el motor: sigue un orden

La idea más importante de esta guía es no empezar nunca por lo más complicado.

Si una moto funcionaba correctamente y de repente deja de arrancar, comienza siempre por este orden:

1. ¿Hay gasolina? → 2. ¿Llega gasolina al carburador? → 3. ¿La bujía da chispa? → 4. Probar una bujía nueva → 5. Revisar pipa y encendido → 6. Observar si la bujía sale seca o mojada → 7. Comprobar compresión.

Siguiendo estos primeros pasos ya podemos localizar una gran cantidad de averías sin desmontar el motor.

Podemos descubrir desde una simple falta de gasolina hasta un respiradero del depósito obstruido, suciedad en el carburador, una bujía comunicada, una pipa deteriorada o un problema de alimentación.

Solo cuando hemos descartado todo esto tiene sentido empezar a pensar en pistón, cilindro, válvulas o una avería interna más seria.

En mecánica, muchas veces la mejor herramienta de diagnóstico no es empezar a desmontar, sino seguir un orden y descartar posibilidades una por una.

7. La moto arranca, pero a los pocos metros se para

Este es uno de los fallos que más puede despistar porque la moto aparentemente arranca bien.

La ponemos en marcha, salimos con ella y, después de recorrer unos metros o unos minutos, empieza a fallar hasta que finalmente se para. Esperamos un poco y vuelve a arrancar con normalidad.

Cuando este patrón se repite, una de las causas que debemos tener en cuenta es un problema de estator o de encendido que aparece cuando el componente se calienta.

Un estator deteriorado puede funcionar correctamente en frío, pero al aumentar su temperatura puede perder aislamiento internamente o empezar a fallar eléctricamente. En ese momento la chispa puede debilitarse o desaparecer y el motor termina parándose.

Después de dejar enfriar la moto durante unos minutos, el componente vuelve a funcionar temporalmente y la moto arranca de nuevo.

Por eso este tipo de avería puede resultar muy difícil de localizar: si hacemos las comprobaciones con el motor frío, aparentemente todo está correcto.

Un patrón típico sería:

La moto arranca bien en frío → circulamos unos minutos → se para → esperamos → vuelve a arrancar.

Antes de dar por hecho que el problema es el estator, también debemos descartar otra causa sencilla: el respiradero del depósito de gasolina.

Si el tapón o su respiradero están obstruidos, se puede generar vacío dentro del depósito. La gasolina deja de bajar correctamente hacia el carburador, el motor se para y, después de esperar unos minutos, vuelve a entrar combustible y la moto vuelve a arrancar.

Por eso, ante este síntoma, conviene revisar primero:

  • Respiradero del depósito.
  • Tapón de gasolina.
  • Caudal de gasolina hacia el carburador.
  • Bujía.
  • Calidad de la chispa en caliente.
  • Estator.
  • Bobina y conexiones del encendido.

Una buena prueba es comprobar la chispa justo después de que la moto se haya parado, cuando el fallo está presente, y no únicamente cuando el motor está frío.

Si en frío tenemos una chispa fuerte y, cuando la moto se para en caliente, la chispa desaparece o se vuelve claramente débil, ya tenemos una pista importante de que el problema puede estar relacionado con el sistema de encendido.

Importante

Que la moto vuelva a arrancar después de dejarla reposar no significa necesariamente que se haya solucionado el problema.

Los fallos eléctricos relacionados con la temperatura suelen aparecer y desaparecer hasta que finalmente el componente termina fallando de forma permanente

8. El botón de pare puede estar provocando el fallo

Otra avería bastante habitual, y muchas veces pasada por alto, está en el propio botón de pare.

Exteriormente puede parecer que funciona correctamente, pero internamente puede quedarse derivado, hacer contacto de forma intermitente o enviar una señal de parada aunque aparentemente no esté pulsado.

Esto puede provocar síntomas como:

  • La moto no arranca.
  • Arranca unas veces sí y otras no.
  • Se para de forma inesperada.
  • Parece un fallo de encendido difícil de localizar.
  • La chispa aparece y desaparece sin una causa clara.

Antes de empezar a sustituir estator, bobina, CDI u otros componentes más caros, merece la pena hacer una comprobación muy sencilla.

Desconecta temporalmente el botón de pare

En muchas motos podemos desconectar el conector del botón de pare y probar a arrancar sin él.

Si al desconectarlo la moto arranca y funciona correctamente, ya tenemos una pista muy clara de que el problema está en el interruptor, en su cableado o en alguna conexión relacionada.

Esta prueba es especialmente útil cuando el fallo aparece de manera intermitente.

Revisar también el cableado

No siempre es el pulsador en sí.

También debemos revisar:

  • Cables pellizcados.
  • Conectores húmedos o sulfatados.
  • Cableado rozando contra el chasis.
  • Terminales flojos.
  • Masas en mal estado.

En motos de enduro, el agua, barro, vibraciones y lavados a presión pueden acabar provocando falsos contactos en zonas que aparentemente están en buen estado.

Por eso, si tenemos un problema de chispa intermitente, el botón de pare y su instalación deben revisarse antes de entrar en diagnósticos eléctricos mucho más complejos.

Un consejo importante

Cuando hagamos esta prueba debemos recordar que, con el botón de pare desconectado, tendremos que parar el motor utilizando otro sistema adecuado de la moto.

La idea no es circular así de forma permanente, sino utilizarlo únicamente como una prueba de diagnóstico.

9. Láminas de admisión rotas o deterioradas

En los motores 2T, las láminas de admisión son fundamentales para controlar la entrada de mezcla al cárter.

Cuando una lámina está rota, astillada, deformada o no cierra correctamente contra la caja de láminas, la moto puede arrancar, pero funcionar muy mal a bajas revoluciones.

Los síntomas más habituales son:

  • Le cuesta mucho arrancar.
  • Arranca, pero no mantiene bien el ralentí.
  • Se para al dejar de acelerar.
  • Responde mal desde bajas vueltas.
  • El motor funciona de forma irregular.
  • Puede devolver mezcla hacia el carburador.
  • Hay que mantenerla acelerada para que no se pare.

¿Por qué ocurre?

Las láminas deben abrirse y cerrarse de forma rápida y precisa con los cambios de presión del motor.

Si una de ellas no cierra correctamente, parte de la mezcla puede volver hacia atrás en lugar de entrar al motor como debería.

Esto afecta especialmente al funcionamiento a bajas revoluciones y al arranque.

Cómo comprobarlas

Si ya hemos descartado gasolina, bujía y problemas básicos de encendido, podemos desmontar la caja de láminas y revisarlas visualmente.

Debemos comprobar que:

  • No estén rotas.
  • No tengan esquinas astilladas.
  • No estén agrietadas.
  • No estén deformadas.
  • Cierren correctamente sobre su superficie de apoyo.

Una lámina ligeramente abierta o deformada puede provocar un funcionamiento muy irregular aunque aparentemente no esté rota.

Una pista bastante clara

Si la moto arranca mal, no mantiene el ralentí y además observamos que devuelve gasolina o mezcla hacia el carburador, las láminas son uno de los primeros componentes que conviene revisar.

No siempre serán la causa, pero es una comprobación relativamente sencilla antes de pensar en averías internas del motor.

En motores 2T, una caja de láminas en mal estado puede hacer que la moto parezca tener un problema mucho más grave de carburación o compresión.

10. La moto arranca, pero no mantiene el ralentí: puede tener baja compresión

Una moto con poca compresión puede llegar a arrancar, pero no ser capaz de mantenerse funcionando correctamente a bajas revoluciones.

Es un fallo que puede confundir bastante porque, al ver que la moto arranca, tendemos a pensar que el pistón, los segmentos o el cilindro están bien.

Y no siempre es así.

Un motor puede tener la compresión suficiente para arrancar, especialmente si lo ayudamos con el acelerador, pero no la suficiente para mantener un ralentí estable.

Los síntomas más habituales son:

  • La moto arranca, pero se para al soltar el acelerador.
  • Hay que mantenerla acelerada para que siga funcionando.
  • El ralentí cae rápidamente hasta que el motor se para.
  • Le cuesta cada vez más arrancar.
  • Ha perdido respuesta y fuerza a bajas revoluciones.
  • En caliente puede costarle todavía más arrancar.
  • El motor parece funcionar, pero se nota “sin fuerza”.

¿Qué puede provocar una baja compresión?

En un motor 2T, las causas más habituales son:

  • Pistón desgastado.
  • Segmentos desgastados o pegados.
  • Cilindro desgastado o rayado.
  • Holgura excesiva entre pistón y cilindro.
  • Segmentos dañados.
  • Daños internos provocados por un gripaje anterior.

En motores 4T también debemos tener en cuenta el estado de las válvulas y su reglaje.

Una pista muy importante

Si la moto arranca al mantener algo de acelerador, pero en cuanto cerramos el gas las revoluciones caen y termina parándose, la compresión es uno de los puntos que debemos comprobar.

Antes de abrir el motor, podemos realizar una prueba de compresión y comparar el resultado con las especificaciones del fabricante.

En motores 2T también es importante valorar las horas de uso del pistón y el mantenimiento que ha recibido el motor.

Que arranque no significa que tenga buena compresión

Este es un error bastante habitual.

Una moto puede arrancar con un pistón y unos segmentos bastante desgastados.

El problema empieza a hacerse evidente cuando el motor ya no consigue trabajar correctamente a bajas revoluciones, pierde fuerza o cada vez necesita más ayuda para ponerse en marcha.

Por eso, si ya hemos comprobado gasolina, carburación, bujía, chispa, encendido y láminas, y la moto sigue sin mantener el ralentí, debemos empezar a pensar en una posible pérdida de compresión.

En este punto ya estamos entrando en una avería más seria, y puede ser necesario desmontar el cilindro para comprobar el estado real del pistón, segmentos y cilindro.

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