En Moremoto Racing queremos compartir el caso real de un cliente que sufrió una avería importante en el sistema de encendido de su moto. Una experiencia que demuestra lo complicado que puede resultar localizar un fallo eléctrico cuando intervienen varios componentes, como el estator, el pickup, el CDI y el volante magnético.
Todo comenzó cuando la moto se quedó completamente sin chispa. Después de realizar diferentes comprobaciones eléctricas, el cliente descubrió que la bobina excitadora del estator presentaba una resistencia de tan solo 0,13 ohmios, cuando los valores de referencia que manejaba estaban comprendidos entre 10,5 y 15,5 ohmios.
Además, la avería había provocado daños en el cableado eléctrico, desde los conectores del estator y del pickup hasta el conector del CDI, por lo que fue necesario sanear y reparar parte de la instalación.
¿Es recomendable reparar un estator mediante rebobinado?
En lugar de sustituir directamente el estator, el cliente decidió enviarlo a reparar mediante un rebobinado, una solución que anteriormente le había funcionado en otras motocicletas.
Sin embargo, cuando recibió el estator reparado y volvió a comprobar su resistencia, obtuvo un valor de 65 ohmios, muy superior a los valores originales que estaba utilizando como referencia.
A pesar de esta diferencia, decidió montarlo para comprobar su funcionamiento.
El resultado fue sorprendente: la moto tenía muchas dificultades para arrancar, pero una vez conseguía ponerse en marcha, el motor funcionaba aparentemente con normalidad.
Esta situación se mantuvo hasta que, posteriormente, la motocicleta volvió a quedarse completamente sin chispa.
El problema no estaba solamente en el estator
Ante la nueva avería, el cliente decidió desmontar otra vez el sistema de encendido para revisar todos sus componentes.
Fue entonces cuando descubrió otro problema importante: la protección metálica interior del volante magnético se había separado de su posición original, dejando al descubierto los imanes del rotor.
Este deterioro planteó una duda interesante: ¿el fallo del estator pudo contribuir a los daños del volante magnético o se trataba de dos averías independientes?
Sin una inspección completa de los componentes no es posible confirmar una relación directa entre ambos fallos. El deterioro de la protección del rotor también podría estar relacionado con problemas de fijación, desgaste, temperatura o rozamientos internos.
¿Qué podemos aprender de esta avería?
Este caso demuestra la importancia de comprobar el conjunto del encendido antes de sustituir componentes individualmente.
En las GasGas EC 250/300 de 2018–2019 y las Rieju MR 250/300, además del estado eléctrico del estator y del pickup, resulta fundamental identificar correctamente el volante magnético y el CDI instalado.
Las diferencias entre rotores de 30° y 60°, las referencias antiguas y modernas y las distintas configuraciones de CDI pueden complicar todavía más la reparación cuando se mezclan componentes de diferentes versiones.
Por eso, antes de comprar un estator, un rotor o un CDI, recomendamos identificar las referencias originales y comprobar la compatibilidad del conjunto. Una pieza que encaja físicamente no siempre es eléctricamente compatible.
En los siguientes apartados explicaremos cómo comprobar los principales componentes del encendido, qué valores de resistencia deben revisarse y qué soluciones existen para evitar sustituciones innecesarias.